
"Ayer me describieron un vino así:", me escribió mi amiga Ale Romo hace solo un par de horas, "No sé qué decir, es como un beso infinito". Me contó que el vino en cuestión era un ejemplar mendocino que va a salir en unos meses más, y que la descripción era femenina: la persona besada por el vino era mujer. Yo estaba y estoy muy lejos de Mendoza, en Londres, pero obviamente opinaba (antes de que ella concordara conmigo, sin que alcanzara a preguntarle) que había que ir en busca...