
Ayer en la mañana leía en un texto de Debora Shuger que entender la relación entre
una obra literaria y su contexto histórico es como comprender la relación entre
una torta y los ingredientes que se ocuparon para prepararla. Si no somos expertos
en repostería (como yo) y no tenemos la receta a mano, es complejo que podamos
adivinar con exactitud sus componentes y el procedimiento empleado para hacerla. Podemos
dárnolas de expertos, y mirar, oler y probar, pero qué va: con suerte, si la
torta...